La urgente renovación de RTVE: de herramienta política a servicio público

La urgente renovación de RTVE: de herramienta política a servicio público

Tras seis meses de inmovilismo, PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos han desbloqueado la Ley de renovación de Radio Televisión Española  y han alcanzado un acuerdo para que la selección del Consejo de Administración y del presidente de RTVE se realice mediante un concurso público. Esta medida se impulsa con el fin de garantizar que este servicio de los ciudadanos no sea utilizado como herramienta política a merced de los partidos. Además, se vuelve a instaurar el sistema de consenso impulsado por el PSOE en 2006 que se vio sustituido en 2012 por una nueva regulación del PP que suponía la elección por mayoría simple. Esta victoria periodística espera poner fin a las numerosas denuncias interpuestas durante años por profesionales de la comunicación debido a la falta de imparcialidad, pluralidad y rigor informativo en el ente público.

La distorsión de la verdad para favorecer intereses particulares es una táctica de manipulación que afecta de pleno a los medios de comunicación españoles. Éstos se someten a un proceso de desinformación que según Sgultz y Giodson (1984) se compone de una premisa “falsa, incompleta y errónea, diseñada para engañar y desorientar”. Resulta, cuanto menos, inquietante pensar que estamos rodeados de informaciones supeditadas a injerencias políticas, empresariales y personales que responden a intereses ocultos que nunca descubriremos, afortunadamente. Sin embargo, esta visión negativa de los medios de comunicación solo responde a un conocimiento superficial de la situación. Si nos sumergimos de lleno, la percepción puede llegar a ser catastrofista.

En concreto, Radio Televisión Española cuenta con algunos ejemplos de manipulación y desinformación que han quedado reflejados en informes internos, sentencias judiciales y comités contra la manipulación impulsados por los propios periodistas de la entidad pública. El caso más reciente versa sobre el informe de malas prácticas en informativos y programas de actualidad publicado por el Consejo de Informativos de TVE. En él se denuncian las infracciones, malas prácticas y manipulaciones que tuvieron lugar a lo largo del tercer trimestre del pasado año incluyendo, además, las desinformaciones publicadas el 1 de Octubre y los días posteriores en relación a los acontecimientos sucedidos en Cataluña.  Durante este periodo el Consejo recopiló cincuenta casos de “manipulación, censura, doble rasero y malas prácticas en general” según indica el informe.

La mala praxis de RTVE también lo refleja otro informe del Consejo de Informativos que denuncia setenta casos de manipulación y desinformación en los meses de abril, mayo y junio de 2017. Entre los ejemplos que expone el informe destacan la infravaloración noticiosa de la entrega de armas de ETA, la falta de pluralidad de las tertulias del Canal 24H y la suspensión del avance informativo con motivo de las primarias del PSOE tras ganar Pedro Sánchez.

Se podría pensar que estos ejemplos tienen en común la relativa cercanía temporal. Sin embargo, hace algunos años otros casos notorios sobre las malas prácticas informativas de  RTVE destacaron por su mala praxis. Concretamente, el tratamiento y gestión de la comunicación en los atentados del 11 de marzo de 2004  provocó que el medio fuera duramente criticado por tergiversar y desinformar. Además, el director de  los informativos de TVE, Alfredo Urdaci, fue condenado judicialmente por manipulación política  Cabe destacar que el actual presidente de RTVE, José Antonio Sánchez, fue director general de RTVE entre 2002 y 2004, y jefe, por tanto, de Alfredo Urdaci. Por otra parte, en noviembre de 2002 la manipulación que ejercía  RTVE se vio reflejada cuando el petrolero Prestige se hundió frente a las costas gallegas. El desastre provocó multitudinarias manifestaciones de protesta contra el Gobierno de José María Aznar por la gestión de la crisis y la política de comunicación que se impuso en el medio público RTVE. Durante la cobertura informativa del Prestige, los informadores de RTVE en Galicia denunciaron ante la opinión pública numerosos casos de censura, manipulación y ocultación informativa.

Urge la renovación de RTVE para que actúe como garante de la imparcialidad, el rigor informativo y la verdad. Urge por los cientos de periodistas que sucumben a presiones y por los millones de ciudadanos que consumen la ficción informativa que se expone diariamente en el medio. Si queremos avanzar hay que regular y transformar RTVE en un servicio público alejado de la artimaña política.

 

Patricia Rivero Aguilar

Patricia Rivero Aguilar

Periodismo
Educación
Periodismo por la Universidad de La Laguna y Máster en Estudios Avanzados en Comunicación Política por la Universidad Complutense de Madrid.

Aficiones
Admiradora del baile en todas sus formas. Jugadora de tenis con mi gente. Feminista acérrima. Buscando el mar en cualquier horizonte.

Redes Sociales

Please follow and like us:

 

 

 

Please follow and like us:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *