Liderazgos populistas y RRSS

¿Pueden las redes sociales potenciar los liderazgos populistas?

¿Pueden las redes sociales potenciar los liderazgos populistas?

Según muestra Donatella Campus, los líderes populistas no suelen ser seleccionados mediante procesos tradicionales de partido, más bien brotan del aprovechamiento de situaciones concretas, sirviéndose de rupturas de las reglas comunes internas de los partidos. Este tipo de liderazgos populistas tienen una fuerte relación con el concepto de liderazgo carismático de Max Weber, pero con ciertos matices debido a las sociedades en las que nos encontramos actualmente.

Liderazgo carismático vs populista

El liderazgo carismático puro que establece Weber es casi imposible de identificar en las sociedades actuales, ya que en la estructura actual todo está muy burocratizado, existen unas normas férreas que son muy difíciles de romper, sobre todo en el ámbito político y económico. A pesar de esto, los liderazgos populistas, que se asemejan a los carismáticos de Weber, son capaces de romper en cierta medida con estas reglas establecidas, dotándose de un capital valioso para los ciudadanos, que ven como se interrumpe la monotonía (rutina) y pueden identificarse con estos nuevos políticos. Esto ocurre gracias al going public que suelen usar estos líderes, ya que sin el reconocimiento del “pueblo”, al igual que en los liderazgos carismáticos, no podrían alcanzar ningún tipo de poder.

Debido al régimen burocrático que existe, los liderazgos populistas se podrían comparar mejor a los liderazgos carismáticos rutinizados que expone Weber, en los cuales, se da esta ruptura parcial y diferenciación de dichos líderes, pero siempre enmarcados dentro de un sistema político que no pueden romper completamente, como sí podía ocurrir en sociedades tribales o incluso en los inicios del Siglo XX. Estos liderazgos carismáticos rutinizados se sirven de los medios de comunicación de masas, y más actualmente también de las redes sociales, para lograr la afinidad necesaria con el público (going public). En la creación de estos liderazgos, los medios de comunicación y las redes sociales cumplen un papel fundamental.

Transmisión del mensaje

Los mensajes que elaboran los líderes populistas no tendrían efecto en grupos pequeños. Estos mensajes o discursos funcionan en grupos o sociedades complejas, masificadas y secularizadas. El sociólogo R. Merton considera que actualmente nos encontramos en pseudocomunidades, en las cuales se da una mezcla entre comunidad y asociación. Merton usa el término “pseudo” porque defiende que estas sociedades están basadas en que los ciudadanos muestran preocupación personal por el bienestar del resto de ciudadanos, pero con el único interés de poder influir o manipular mejor al otro. Además, en estas sociedades se intentan crear gran cantidad de lazos sociales entre los emisores y receptores de los mensajes.

Debido a esto, los líderes políticos buscan imitar los tópicos de la sociedad (jugar al fútbol, acudir al mercado, tener una mascota, etc.) a través de los medios de comunicación de masas, principalmente la televisión, y las redes sociales. Se produce una escenificación de las relaciones sociales, y si el líder político consigue aparecer así de forma coherente y constante, logra ser reconocido por el pueblo como cercano y obtiene un gran poder de persuasión. Se genera un tipo de relaciones denominadas interacciones parasociales (Horton y Wohl, 1956), que son una ilusión de comunicación interpersonal entre el líder político y los ciudadanos, enmarcado dentro de una sociedad mediatizada. Estas interacciones parasociales generan una relación de confianza con el espectador, creando un vínculo entre el líder y los electores. Pero para que esto sea efectivo, el líder debe mostrar aspectos íntimos personales, con lo que busca crear identificación con los ciudadanos, que le vean como un igual que les habla a ellos directamente, eliminando los intermediarios (medios de comunicación y redes sociales), que, aunque están presentes, los ciudadanos tienen la sensación de que no es así. De esta forma, además de la identificación, se produce una sensación de intimidad, creando una relación afectiva muy sólida, que presumiblemente otorga al líder político una capacidad persuasiva muy grande.

Estas sociedades denominadas pseudocomunidades, ofrecen a los líderes populistas los medios necesarios para que su mensaje pueda ser efectivo. Son personajes que utilizaron de forma magistral los medios de comunicación de masas tradicionales (principalmente la televisión) y las redes sociales (principalmente Twitter) para distribuir sus mensajes y discursos y lograr un apoyo social significativo.

Uso de redes sociales

El uso de las redes sociales y los medios de comunicación como potenciadores de los mensajes políticos, principalmente usados con mayor éxito por los líderes populistas, provocan que estemos ante una política mediatizada. Esta política mediatizada, es lo que genera que nos encontremos ante un nuevo modelo de democracia representativa según B. Manin, las democracias de audiencias.

Las democracias de audiencias están caracterizadas por la personalización y la burocratización. La personalización se debe a que los políticos están por encima de los partidos, los cuales son simples máquinas electorales y de comunicación política, estructuras en las cuales se apoya el líder, ya que las decisiones las toma él mismo únicamente. Por otra parte, la burocratización (a la que hacía referencia al hablar del carisma manufacturado o mediático de los nuevos líderes populistas) se refiere a que cada vez existen problemas más técnicos y complejos, para los cuales son necesarios especialistas. Además, también existen organismos supranacionales (como la Unión Europea, el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional, etc.) que están por encima de los gobiernos nacionales o locales. Estas circunstancias provocan que haya pérdida de legitimidad de los líderes, ya que en muchas ocasiones no pueden cumplir lo que prometen, lo que ocasiona que se pierda también la confianza ganada a través de las interacciones parasociales mencionadas anteriormente.

Seguidores en redes sociales

Es significativo que el personalismo es muy pronunciado en los partidos populistas, pero el aspecto de la burocratización en las democracias de audiencias es muy relevante también en los casos de los liderazgos populistas, los cuales suelen apelar contra las instituciones supranacionales, como Syriza en sus inicios contra la Unión Europea o la Troika (al igual que otras formaciones europeas similares), o Trump contra la OTAN o los acuerdos comerciales internacionales.

Actualmente estamos ante uno de los momentos históricos que más facilidades dan a los potenciales líderes populistas. Pero no sólo se ve este auge de nuevos liderazgos populistas o carismáticos en lo que se refiere a grandes figuras que buscan el poder político. El autor S. Breuer, en el final de su libro Burocracia y Carisma (1996), hace referencia al potencial incremento de un nuevo tipo de liderazgo carismático, a los cuales se refiere como nuevos líderes que buscan cotos de poder más reducidos o concretos. A esto, lo he denominado como nuevos pequeños liderazgos, en contraposición a los grandes liderazgos que buscan el gobierno de un país o de grandes instituciones.

Nuevos pequeños liderazgos

Lograr alcanzar algún tipo de liderazgo en sectores menores y más específicos es más fácil también gracias a las redes sociales y otro tipo de plataformas como YouTube en la actualidad. Desde el surgimiento de YouTube o Instagram, se puede observar como hay una gran cantidad de personajes denominados youtubers e influencers, que crean tendencia y son capaces de movilizar un número importante de seguidores. Estos personajes adoptan lo que mencioné anteriormente como interacciones parasociales, con una gran carga afectiva y sensación de intimidad con los espectadores. Estas plataformas no llegan a tanta gente como pueda hacerlo la televisión (debido a la brecha digital por ejemplo), pero los espectadores o seguidores que se logran en estas nuevas herramientas son mucho más comprometidos y “fieles” con estos nuevos líderes.

Hay una fuerte creencia de que estas interacciones parasociales generan una gran capacidad persuasiva hacia los espectadores, tanto en la televisión como en las nuevas plataformas. Considero que la capacidad persuasiva dependerá de una gran cantidad de variables que ya han sido estudiadas por diferentes autores, como R. Petty o P. Briñol, pero no podemos obviar las nuevas plataformas como YouTube o Instagram, que pueden tener un potencial movilizador muy significativo y pueden ser una herramienta muy útil y eficaz a la hora de introducir ciertos discursos y mensajes para lograr aspiraciones políticas (o de otra índole) que faciliten la consecución de la adquisición del poder.

Miguel López Garralón

Miguel López Garralón

Periodismo
Educación
Graduado en Periodismo y Máster en Estudios Avanzados en Comunicación Política por la Universidad Complutense de Madrid. Cursando Grado de Sociología por la UNED.

Aficiones
Jugador de ajedrez y gran aficionado al fútbol americano, baloncesto y fútbol.

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